martes, 5 de abril de 2011

CONVERSIÓN O TRÁFICO, ¿Cómo mejoro mi ROI?

En esta reflexi-on intentré dar un punto de vista (el mio) sobre una de las creo que ete año más se harán en el canal de Internet. La disyuntiva de si potenciar el tráfico o focalizarse en la conversión es un debate que empieza a abrirse entre los responsables del canal online de muchas empresas. El problema es que a día de hoy no se tiene muy claro qué postura adoptar para mejorar el ROI de los proyectos y ante la duda, se suele optar por el atajo del incremento de captación de tráfico a abase de preseupuesto. Yo creo no obstante que tráfico y conversión siempre deberían caminar juntas. Por lo que más que de escoger, la cuestión recaería en cómo optimizar ambas estrategias.

Aunque cada proyecto en Internet es independiente, un dato contrastable en la mayor parte de las estrategias, es que se invierte mucho en captación de tráfico y relativamente poco en conversión. Determinar qué se espera de todas las visitas, usuarios únicos y páginas vistas captadas y analizar cómo mejorar estos resultados suele pasar a un segundo plano. Incluso, muchas empresas llegan a determinar el éxito o fracaso de sus proyectos únicamente en base al crecimiento de su tráfico (a la cantidad) sin ni siquiera plantearse la calidad del mismo o lo dispuesto que éste está a convertir en su soporte. En este sentido, si en algún momento en Internet funcionó la vieja fórmula de incrementar exponencialmente el tráfico esperando multiplicar la rentabilidad, esto ha dejado de funcionar. Qué duda cabe de que hoy las reglas del juego han cambiado y que ello nos  ha obligado tanto  a empresas como a agencias a ser más sofisticados en nuestras estrategias. Cada vez existen en la red más competidores intentando simultáneamente ampliar su parte del pastel y esto dificulta la tarea. Aunque no ha dejado de crecer, el pastel no es infinito.

En este contexto, sería interesante hacerse una reflexión en los siguientes términos: si bien resulta evidente que para el bien de mis objetivos de negocio necesito participar de esa parte del pastel y en consecuencia seguir trabajando la captación (SEO, SEM, Afiliados…) de forma continuada; sabiendo que cada vez resulta más complicado ampliar esa porción  ¿qué cosas podría hacer para mejorar mi ROI con el mismo volumen de tráfico? Aunque está claro que no es el camino más corto ni tampoco el más sencillo, hacer el esfuerzo de definir  cuáles son los KPIs de conversión de ese tráfico será un buen punto en el que comenzar el viaje a la optimización de la conversión. Y cuando digo conversión no estoy pensando sólo en ventas directas para portales de e-commerce; o modelos de mejora o ampliación de reconocimiento de marca. Entre estos dos objetivos existe todo un abanico de KPIs de conversión que también podríamos medir, evaluar y corregir. El número de suscripciones a un newsletter,  las veces en las que los usuarios descargaron un pdf, etc. 

Para terminar esta reflexi-on, sólo me quedaría apuntar que únicamente cuando se hayan establecido los KPIs adecuados con los que mediremos nuestra conversión, estaremos en disposición de dirimir qué variables dentro de nuestros sites son las que mejor se prestarán a la optimización para la mejora de la conversión del tráfico captado. Usabilidad, persuabilidad, accesibilidad, marketing onsite… éstas serán posiblemente algunas de las materias que deberemos abordar en esa búsqueda de la mejora de conversiones; 

Publicado en mi columna de reflexi-on.es en Marzo

miércoles, 30 de marzo de 2011

Política y Social Media. Se buscan votos en las redes sociales.


Hace ya más de un siglo el político estadounidense Abraham Lincoln dijo: “Si quieres ganar un adepto para tu causa, convéncelo primero de que eres su amigo sincero”. En España quedan pocos meses para volver a poner a prueba esa amistad. Este año se celebran elecciones municipales y autonómicas en gran parte de las Comunidades españolas y como cabe esperar las redes sociales estarán en el punto de mira de todos los candidatos y sus partidos. Pese a que durante las pasadas elecciones generales de 2008 el protagonismo de las redes sociales fue incipiente, sin duda el 2011 será el año en el que todas las organizaciones políticas y sus candidatos tendrán que estar.

En concreto, sobre estas últimas elecciones planeó entre los votantes la impresión de haber asistido a una presencia en Redes Sociales de tipo oportunista. Es decir, la mayoría de los perfiles de los partidos políticos y sus representantes fueron creados apenas un mes antes de las elecciones (su uso fue percibido como algo forzado y poco natural) y además, tras los comicios, la mayoría de ellos quedaron desactualizados. Aunque en mi opinión, el gran error de fondo que cometieron muchos de nuestros políticos al acercarse a este tipo de medios sociales fue considerarlos únicamente como un apoyo a la campaña electoral. En ningún momento se plantearon que en  redes sociales las campañas circunscritas a períodos de tiempo concretos tienen poco sentido. En su lugar, la conversación de los políticos con los ciudadanos debería permanecer y ser constante en el tiempo: antes, durante y después de las campañas electorales.

Junto a esta oportunidad  perdida de hacer “campaña permanente” que se vivió en 2008, otros preceptos que las agrupaciones políticas también pasaron por alto fueron los de identidad, visibilidad y confianza. A los políticos les faltó personalidad en la red (al no tener claras qué facetas debían mostrar), adecuación al medio y sobre todo conversación.  Mirando hacia el futuro, que pasará por las próximas elecciones de mayo, los candidatos que de verdad  se planteen encontrar en las redes sociales simpatizantes dispuestos a confiar su voto deberán, en primer lugar, mostrar “sus respetos” hacia el canal. En concreto, respetarán las normas de funcionamiento interno tanto tácitas como expresas presentes en estos entornos sociales.  El político será muy cuidadoso con sus mensajes (la red tiene memoria); nunca se erigirá en estrella del lugar y por lo mismo tampoco limitará ni se rebelará ante las críticas. Las redes sociales son igualitarias y soberanas, por lo que: si los partidos se adaptan a ellas y respetan su funcionamiento, éstas se volverán eficaces herramientas de comunicación; mientras que si por contra estas formaciones tratan de controlar, coartar y dirigir su rumbo, se encontrarán con que por su propia naturaleza estos mismos medios sociales se interpondrán en su camino.

¿Volverán a cometer nuestros políticos los mismos errores del pasado, o sabrán aprovechar esta vez la oportunidad?

Plataformas como Facebook, Tuenti, Youtube y este año también Twitter nos darán la pauta para conocer cuál es la percepción del electorado sobre el comportamiento de todos esos políticos que a buen seguro desembarcarán en el canal dentro de unos meses (si es que no lo han hecho ya) en busca de simpatizantes y votos. 

Publicado en mi columna de reflexi-on.es en Febrero