martes, 17 de mayo de 2011

¿Necesito un BMW o un Dacia en Internet?

En este post  os propongo un nuevo ejercicio de reflexi-on. Imaginad que un proveedor desconocido se dirige a vosotros para ofrecer sus servicios de forma gratuita. En concreto, este “benefactor” os oferta la posibilidad de montaros sin coste alguno o a un precio irrisorio una tienda física para comenzar a desarrollar vuestro concepto de negocio. En una semana la tienda estará lista. ¡Sin duda este es vuestro día de suerte! ¿o no?...
Puedo suponer  que la primera reacción de la mayoría de vosotros ante una situación como la descrita sería DESCONFIAR, ¡y con razón!. Entonces, si en los negocios “tradicionales”  todo el mundo entiende que no se regalan duros a peseta, ¿por qué en Internet ocurre al contrario? ¿Por qué cuando un cliente encuentra, por ejemplo, una empresa que le ofrece webs a 50 euros cree que ha encontrado la ganga de la Red? ¿Por qué en vez de esto no se plantea cuál será la calidad final del producto que recibirá y por ende  la utilidad y rentabilidad que éste aportará a su negocio? 
“Tengo una web de 500€ y quiero que mi tienda venda tanto como Zara.” ¿Os suena? En el mercado del automóvil, esta situación jamás ocurriría. El propietario de un BMW conoce  el valor del producto que ha comprado y conoce su potencial de desarrollo y sus capacidades. El que elige un Dacia lo hace sin mayores pretensiones (aunque nunca entendería que “casi” se lo regalasen) y al final todos están contentos. El problema en Internet  viene cuando muchos clientes siguen creyendo que si buscan, al final acabarán encontrando BMWs a precio de Dacias; o cuando ni siquiera saben si para sus objetivos de negocio lo mejor sería adquirir un BMW o un Dacia; o cuando sencillamente están perdidos y se dejan aconsejar mal.
Siguiendo con el ejemplo, seguro que en más de una ocasión os habréis encontrado delante de un cliente tratando de responder a la pregunta de “¿cómo es posible que por un mismo servicio otra empresa tenga un diferencial de precio contigo de hasta tres veces?” En ocasiones los clientes no tienen el conocimiento, la formación o el grado de actualización suficiente para entender y valorar por qué debería él contratar con un proveedor u otro (o lo que es más importante qué le están ofreciendo y su utilidad y/o validez real) y toma sólo en consideración la variable económica, acabando en ocasiones comprando duros a pesetas. La red se ha ido desarrollando de manera que cada vez proliferan más estas situaciones y empresas, que aprovechándose del hecho de que existan pocas barreras de entrada junto al desconocimiento general del canal potencian una imagen de “canal chollo” y generan finalmente entre clientes y potenciales clientes descontentos. Esto no implica, que como en todos los mercados, no haya rangos de empresas que ajustan sus precios a la calidad, tecnología, tamaño, conocimientos y valor añadido de sus proyectos y estrategias pero es importante que se valore a los profesionales y su trabajo dentro del sector en su justa medida y no se transmita el concepto de que en Internet se puede estar por dos duros y en un par de días. El canal de Internet es lo suficientemente importante y en ocasiones estratégico como para confiarlo a un proyecto de 2 días y un presupuesto equiparable al que nos gastamos en el papel de la impresora de la compañía.
Por todo ello, si queremos que el sector siga evolucionando y lo haga de modo eficiente “tendemos que mojarnos el culo” también en esto.  Todos los interlocutores: Gobierno, medios de comunicación, agencias interactivas etc. ¡todos debemos estar implicados! Además de seguir haciendo bien nuestro trabajo, es necesario que también hagamos entender a nuestros clientes el valor de lo que les estamos ofreciendo. El know-how vale dinero y la Red no es diferente. Si nos ganamos su confianza sin engaños, conseguiremos que sus inversiones y retornos en el canal sean cada vez mayores y dedicamos parte de nuestro tiempo y esfuerzos a “evangelizar” todo irá avanzando hacia un sector en el que sobre la base de mayor inversión de clientes más satisfechos se pueda ir invirtiendo más en formación (mejorando los profesionales) e innovación (mejorando tecnologías y capacidades del canal). Espero que esta columna contribuya a poner un apoyo más en esa dirección y avanzar entre todos. 

martes, 26 de abril de 2011

CONVERSIÓN Y TRÁFICO ¿Cómo mejoro mi ROI en Internet.?(II)

Comienzo este post, con la esperanza de haber “convertido”  a aquellos de vosotros que leísteis el post anterior "Conversión o tráfico, ¿cómo mejoro mi ROI?"
 ¿Conversión O Tráfico? Me hacía esta pregunta: Conversión Y Tráfico, esa era la respuesta. Debemos atraer visitas, hacer que los usuarios se enganchen a nuestros soportes, convertirles en clientes y conseguir que vuelvan en un futuro. Para lograrlo, tendremos que optimizar ambas estrategias, no queda otra. En esta tribuna hablaré sobre todo de conversión. Toda  buena estrategia de conversión en Internet debería contener 3 grandes subestrategias: medición, optimización onsite y optimización offsite. Sin embargo, antes de ponernos a medir nuestra web creo que es básico entender bien los objetivos y target de nuestro negocio. A la hora de definirlos, resultará de gran utilidad confeccionar una lista de objetivos generales, añadir microobjetivos dependientes y asociar a cada micro objetivo unos determinados KPIs.

Me gusta hablar en primer lugar de “medición” y después de “optimización” porque este es el orden en el que se suceden los hechos. Dentro de una estrategia de medición, una vez referidos los KPIs, lo siguiente será decidir en qué soportes vamos a  medir estos (principales, secundarios, de campaña, sociales etc.); qué herramientas de medición utilizaremos y de qué forma implantaremos nuestro modelo. A continuación, pondremos en práctica nuestro sistema de medición y llevaremos a cabo un análisis previo en donde como conclusión se identificarán posibles líneas de mejora. ¿Qué cosas podremos hacer para optimizar nuestra presencia online? Vayamos por partes.

El primer lugar en Internet donde tendremos que ir a mirar en busca de mejoras serán nuestros propios sitios web. A modo de guía, cito algunas variables que bien analizadas, (utilizando el método y las herramientas adecuadas) nos ayudarán a evaluar y optimizar nuestra estrategia onsite. A algunas de ellas ya me referí en la tribuna anterior. Estas son: persuabilidad, usabilidad, flujos de tráfico entre soportes, lenguaje, look&feel, accesibilidad, multiculturalidad, multidispositivo etc. Por supuesto estos atributos no son los únicos, por lo que en función de las conclusiones que hayamos extraído en la medición preliminar, allí centraremos nuestra optimización y aplicaremos las acciones correctivas correspondientes. Asimismo, si lo que pretendemos es emprender una verdadera estrategia global de mejora de la conversión en Internet, entonces también tendremos que poner el foco más allá de nuestros propios soportes. Es decir, tendremos que revisar y actuar  sobre nuestra estrategia offsite (SEO, SEM, SMM, PR 2.0 etc.). Por poner un ejemplo, si en nuestro primer análisis hemos concluido que el KPI de conversión no alcanzaba los valores óptimos, una variable de mejora pasará por optimizar el tipo de tráfico que estamos captando a través del SEO o SEM.

En definitiva, si queremos crear estrategias de conversión en Internet que funcionen, primero tendremos que conocer bien nuestros objetivos, definir un modelo de medición, utilizarlo, optimizar según los resultados obtenidos y después volver a evaluar de forma continuada y por paquetes de cambios para llegar a apreciar las diferencias.

Buena suerte a todos los nuevos “convertidos”.

martes, 5 de abril de 2011

CONVERSIÓN O TRÁFICO, ¿Cómo mejoro mi ROI?

En esta reflexi-on intentré dar un punto de vista (el mio) sobre una de las creo que ete año más se harán en el canal de Internet. La disyuntiva de si potenciar el tráfico o focalizarse en la conversión es un debate que empieza a abrirse entre los responsables del canal online de muchas empresas. El problema es que a día de hoy no se tiene muy claro qué postura adoptar para mejorar el ROI de los proyectos y ante la duda, se suele optar por el atajo del incremento de captación de tráfico a abase de preseupuesto. Yo creo no obstante que tráfico y conversión siempre deberían caminar juntas. Por lo que más que de escoger, la cuestión recaería en cómo optimizar ambas estrategias.

Aunque cada proyecto en Internet es independiente, un dato contrastable en la mayor parte de las estrategias, es que se invierte mucho en captación de tráfico y relativamente poco en conversión. Determinar qué se espera de todas las visitas, usuarios únicos y páginas vistas captadas y analizar cómo mejorar estos resultados suele pasar a un segundo plano. Incluso, muchas empresas llegan a determinar el éxito o fracaso de sus proyectos únicamente en base al crecimiento de su tráfico (a la cantidad) sin ni siquiera plantearse la calidad del mismo o lo dispuesto que éste está a convertir en su soporte. En este sentido, si en algún momento en Internet funcionó la vieja fórmula de incrementar exponencialmente el tráfico esperando multiplicar la rentabilidad, esto ha dejado de funcionar. Qué duda cabe de que hoy las reglas del juego han cambiado y que ello nos  ha obligado tanto  a empresas como a agencias a ser más sofisticados en nuestras estrategias. Cada vez existen en la red más competidores intentando simultáneamente ampliar su parte del pastel y esto dificulta la tarea. Aunque no ha dejado de crecer, el pastel no es infinito.

En este contexto, sería interesante hacerse una reflexión en los siguientes términos: si bien resulta evidente que para el bien de mis objetivos de negocio necesito participar de esa parte del pastel y en consecuencia seguir trabajando la captación (SEO, SEM, Afiliados…) de forma continuada; sabiendo que cada vez resulta más complicado ampliar esa porción  ¿qué cosas podría hacer para mejorar mi ROI con el mismo volumen de tráfico? Aunque está claro que no es el camino más corto ni tampoco el más sencillo, hacer el esfuerzo de definir  cuáles son los KPIs de conversión de ese tráfico será un buen punto en el que comenzar el viaje a la optimización de la conversión. Y cuando digo conversión no estoy pensando sólo en ventas directas para portales de e-commerce; o modelos de mejora o ampliación de reconocimiento de marca. Entre estos dos objetivos existe todo un abanico de KPIs de conversión que también podríamos medir, evaluar y corregir. El número de suscripciones a un newsletter,  las veces en las que los usuarios descargaron un pdf, etc. 

Para terminar esta reflexi-on, sólo me quedaría apuntar que únicamente cuando se hayan establecido los KPIs adecuados con los que mediremos nuestra conversión, estaremos en disposición de dirimir qué variables dentro de nuestros sites son las que mejor se prestarán a la optimización para la mejora de la conversión del tráfico captado. Usabilidad, persuabilidad, accesibilidad, marketing onsite… éstas serán posiblemente algunas de las materias que deberemos abordar en esa búsqueda de la mejora de conversiones; 

Publicado en mi columna de reflexi-on.es en Marzo

miércoles, 30 de marzo de 2011

Política y Social Media. Se buscan votos en las redes sociales.


Hace ya más de un siglo el político estadounidense Abraham Lincoln dijo: “Si quieres ganar un adepto para tu causa, convéncelo primero de que eres su amigo sincero”. En España quedan pocos meses para volver a poner a prueba esa amistad. Este año se celebran elecciones municipales y autonómicas en gran parte de las Comunidades españolas y como cabe esperar las redes sociales estarán en el punto de mira de todos los candidatos y sus partidos. Pese a que durante las pasadas elecciones generales de 2008 el protagonismo de las redes sociales fue incipiente, sin duda el 2011 será el año en el que todas las organizaciones políticas y sus candidatos tendrán que estar.

En concreto, sobre estas últimas elecciones planeó entre los votantes la impresión de haber asistido a una presencia en Redes Sociales de tipo oportunista. Es decir, la mayoría de los perfiles de los partidos políticos y sus representantes fueron creados apenas un mes antes de las elecciones (su uso fue percibido como algo forzado y poco natural) y además, tras los comicios, la mayoría de ellos quedaron desactualizados. Aunque en mi opinión, el gran error de fondo que cometieron muchos de nuestros políticos al acercarse a este tipo de medios sociales fue considerarlos únicamente como un apoyo a la campaña electoral. En ningún momento se plantearon que en  redes sociales las campañas circunscritas a períodos de tiempo concretos tienen poco sentido. En su lugar, la conversación de los políticos con los ciudadanos debería permanecer y ser constante en el tiempo: antes, durante y después de las campañas electorales.

Junto a esta oportunidad  perdida de hacer “campaña permanente” que se vivió en 2008, otros preceptos que las agrupaciones políticas también pasaron por alto fueron los de identidad, visibilidad y confianza. A los políticos les faltó personalidad en la red (al no tener claras qué facetas debían mostrar), adecuación al medio y sobre todo conversación.  Mirando hacia el futuro, que pasará por las próximas elecciones de mayo, los candidatos que de verdad  se planteen encontrar en las redes sociales simpatizantes dispuestos a confiar su voto deberán, en primer lugar, mostrar “sus respetos” hacia el canal. En concreto, respetarán las normas de funcionamiento interno tanto tácitas como expresas presentes en estos entornos sociales.  El político será muy cuidadoso con sus mensajes (la red tiene memoria); nunca se erigirá en estrella del lugar y por lo mismo tampoco limitará ni se rebelará ante las críticas. Las redes sociales son igualitarias y soberanas, por lo que: si los partidos se adaptan a ellas y respetan su funcionamiento, éstas se volverán eficaces herramientas de comunicación; mientras que si por contra estas formaciones tratan de controlar, coartar y dirigir su rumbo, se encontrarán con que por su propia naturaleza estos mismos medios sociales se interpondrán en su camino.

¿Volverán a cometer nuestros políticos los mismos errores del pasado, o sabrán aprovechar esta vez la oportunidad?

Plataformas como Facebook, Tuenti, Youtube y este año también Twitter nos darán la pauta para conocer cuál es la percepción del electorado sobre el comportamiento de todos esos políticos que a buen seguro desembarcarán en el canal dentro de unos meses (si es que no lo han hecho ya) en busca de simpatizantes y votos. 

Publicado en mi columna de reflexi-on.es en Febrero

martes, 29 de marzo de 2011

SE BUSCA FAN PARA REDES SOCIALES. RECOMPENSA: 3,6$

El Fan en Facebook (FB) significa para las agencias y los clientes lo mismo que un prófugo para el FBI: Ambos se buscan con lupa y por los dos se ofrece grandes recompensas. De acuerdo con este precepto, la figura del tradicional cazarecompensas que trabajaba para la ley ha vuelto a cobrar protagonismo hoy, pero esta vez en la red. El paradigma es sencillo: a la voz  de algún concurso, sorteo o similar, los cazafans que consiguen el apoyo del mayor número de seguidores son los que se adjudican el premio en cuestión. Sin embargo, debido a la simplicidad con la que se está explotando el modelo, creo que a medio plazo este estándar de interlocución  podría correr el riesgo de agotarse y acabar muriendo de éxito. 

Este mes me planteo si desde nuestro papel de “consejeros y expertos del canal” lo estamos haciendo todo lo bien que podríamos. Hoy en día el fan lo es todo en redes sociales. Contar con una audiencia abultada se ha convertido en el rasero principal (cuando no el único) por el que los clientes aprueban o condenan el éxito de nuestras acciones en este tipo de medios. La cantidad prima frente a la calidad y los clientes, acostumbrados a medir todo en Internet, siguen reclamando que sus esfuerzos se reduzcan a una cifra que les permita conocer el retorno de su inversión. En este sentido, la fórmula para llegar a conjeturar esta monta, ha sido –y sigue siendo- multiplicar el valor de un fan por el número total acumulado. En mi opinión, este modelo hace aguas por diferentes motivos. En primer lugar, considero que medir el alcance de la presencia de una marca sólo a partir de su contador de fans es un error y además, hasta la fecha el valor de un fan en una red social es siempre relativo. Es decir, éste podría ser calculado desde múltiples puntos de vista y en función de cuáles fueran las variables ponderadas el resultado sería diferente pero igualmente válido. A partir de esta reflexión, otro error en la medición es considerar a todos los fans por igual. Cazar indiscriminadamente no conduce a nada. En redes sociales, dirigirse al público adecuado y conocer bien a los usuarios que escuchan llegará a ser tanto o más efectivo que hablar por hablar.

En definitiva, sólo conseguiremos que nuestro engagement con la comunidad mejore, y por tanto también nuestro ROI, si nos planteamos la interacción con el fan como un verdadero modelo de relación en términos de comunicación y no de caza. Sin embargo, dicho cambio no comenzará hasta que nosotros mismos y también nuestros clientes entendamos que los fans no son trofeos que se deban colgar en el wall de una marca al finalizar una campaña. La relación debe continuar.

Con estas acciones puntuales, sólo estamos consiguiendo atraer a grandes masas de cazafans y cazaconcursos cuyo cautiverio suele durar lo mismo que se extiende en tiempo y forma esa promoción. La caza no es la solución. Busquemos entre todos nuevos modelos de interlocución o nos veremos obligados a instaurar temporadas de cacería si queremos llegar a conseguir seguidores que realmente estén interesados en nuestra empresa. ¿A cuántas marcas será capaz de seguir un fan en el futuro? Reflexi-ON.emos. 

Publicado en mi columna de reflexi-on.es en Enero.

lunes, 28 de marzo de 2011

Spiderman en Internet

“Un gran poder exige una gran responsabilidad”.  Llevo conmigo esta moralina de los comics americanos desde que la escuché. El tío Ben cambió la vida de Peter Parker (Spiderman)  con ella y  a mí me sirve para concentrarme cuando pienso en cómo y qué hacer para situar más cerca de la Excelencia a las empresas de mis clientes y también la mía. Mi lugar en Adesis -como Socio y Responsable de Desarrollo de Negocio -me lleva casi a diario a pensar en esta dirección, pero sin duda, el verano representa para muchos empresarios y directivos el momento propicio a la hora de hacer balance y reflexionar sin verse sometidos o frustrados por las presiones y necesidades del día a día.
Durante estas vacaciones, mis reflexiones estivales han girado en torno  a la necesidad que tenemos en las empresas de ser cada día más eficaces. En mi opinión, las organizaciones que se dedican a hacer una y otra vez lo mismo, siempre son aquellas que más lejos están de alcanzar la Excelencia empresarial. Por esta razón, aunque en la búsqueda de nuestro particular Dorado se abren múltiples caminos, he preferido centrarme en aquellos dos senderos por lo que mejor podré guiar a mis clientes: la innovación y la tecnología (Internet). Hoy en día, la mayoría de empresas están presentes en el entorno digital. Sin embargo, como ya apuntamos en “Al Everest con chanclas”, el problema radica en que muchas de ellas actúan a través de acciones puntuales, aisladas y que pocas veces responden a una verdadera estrategia global.
Esta presencia, todavía se debilita aún más cuando el objetivo principal por el que una organización ha decidido dar el salto a la Red es únicamente porque su competencia está también allí.  “¿Cuáles son los objetivos empresariales que pretende alcanzar mi compañía para un período determinado?” “¿Es apropiado el canal Internet para mi negocio?”; “¿puede el marketing online a través de sus diferentes herramientas ayudar a la consecución de mis objetivos?”;  De ser así, “¿Qué estrategia y acciones podría emprender en Internet para contribuir al beneficio de los mismos? Estas son bajo mi punto de vista las cuatro preguntas esenciales que debería formularse una empresa antes de lanzarse a la carrera de Internet. Para estar en disposición de responder a estas cuestiones, es necesario que las empresas conozcan también los posibles objetivos alcanzables en la Red y puedan valorar así su adecuación y coincidencia con respecto a sus propias metas empresariales.
Gracias a Internet, hoy en día las compañías pueden desarrollarse y generar reputación y posicionamiento de marca de forma conjunta con sus seguidores, estableciéndose una verdadera co-creación de marca entre la empresa y su entorno. También, son capaces de crear y orientar tráfico cualificado hacia sus propios soportes en la Red (web, blog, Redes Sociales etc) de forma no convencional y medir su  eficacia después; Además de atraer supporters hacia la marca, Internet también se convierte en un canal de apoyo a áreas funcionales de la compañía como ventas o atención al cliente y hace posible que podamos llevar a cabo una defensa estratégica de la marca, reaccionando de forma rápida y contundente ante posibles ataques o focos de críticas. Por último, en modelos de negocio basados en eventos, el entorno digital se ofrece como un servicio de valor añadido hacia el propio producto. Algunas de las herramientas más populares y efectivas en Internet son el SEO, SEM o SMO.
En definitiva, si el tío Ben estuviera presente, estoy seguro de que para él, tan sólo estarían haciendo un uso responsable de su poder, aquellos  directivos y empresarios que se planteasen desarrollar ventajas competitivas sostenibles en Internet, a partir de la propia asunción y mejora de sus objetivos empresariales. Además, si hacemos esto, también estaremos tejiendo nuestra propia tela de araña en Internet para ascender en el futuro y potenciar el engagement. Si aún no has vuelto de tus vacaciones o todavía estás en disposición de “meditar”, piensa en el Spiderman que llevas dentro.

Publicado en mi columna de reflexi-on.es en Octubre.

jueves, 24 de marzo de 2011

CÓMO SUBIR AL EVEREST CON CHANCLAS

Hace unos días, leyendo un artículo sobre marketing en Internet me llamó la atención un ejemplo que citaba el autor. Según su experiencia en el canal, la clave para obtener mejores resultados residía en la necesidad de emprender múltiples acciones. Como él mismo contaba, para hacer entender esta idea a sus clientes solía explicarles que conseguir ROI en Internet era como subir al Everest: si de verdad estábamos dispuestos a llegar a la cima entonces deberíamos portar con nosotros el equipo adecuado. Calzar botas de nieve, llevar abrigo, piolet etc. Cuantos más instrumentos para la escalada lleváramos con nosotros, más llevadero sería el ascenso. En su opinión sólo “un suicida” se plantearía escalar un 8000 sin útiles como estos.
En ese momento me vino a la cabeza una pregunta: ¿Y los Sherpas? ¿Qué pasa con ellos? Este grupo lleva ayudando a sus clientes a conquistar el pico más alto del mundo desde hace muchos años con apenas unas chanclas y una piel a sus espaldas. ¿Son acaso unos suicidas? En mi opinión no. Esta reflexión sobre los Sherpas me ha llevado a pensar que si bien las acciones (equipación) son importantes a la hora de alcanzar un fin,  sólo a través de la experiencia, del conocimiento profundo del terreno y de una estrategia de movimiento global, conseguiremos ser eficaces y rentables. Si somos capaces de interiorizar en nuestras campañas y proyectos estos principios básicos de actuación, también estaremos más cerca de entender porque los Sherpas suben el Everest con chanclas y siempre consiguen llevar a la cima a sus clientes.
Trasladando este ejemplo al mundo empresarial, ocurre, que en más casos de lo que nos gustaría, la inmediatez junto a la necesidad de buscar retorno a corto plazo hacen que los clientes se planteen alcanzar sus objetivos pensando más en acciones aisladas que no en una verdadera estrategia online integral. En ocasiones incluso, cada una de estas acciones llega a ser gestionada por un proveedor diferente. ¿Estamos equipándonos adecuadamente para ascender? Sí. ¿Será nuestro ascenso el más rápido, eficaz y rentable que podemos organizar? No.
Pongamos como caso el SEO y SMO. Gracias al SEO desde las agencias interactivas somos capaces de obtener tráfico cualificado perdurable en el tiempo. Por otro lado, el Marketing Social, a través de sus herramientas de conversación y participación como Redes Sociales, Blogs, Foros, Wikis etc. nos permite generar notoriedad, crear comunidad, imagen de marca y en definitiva gestionar activamente la reputación online de una marca y mejorar así sus conversiones.  SEO y SMO son estrategias diferentes. Persiguen objetivos diferentes, pero bien entrelazadas caminan hacia un mismo resultado: potenciar el ROI de nuestros clientes. Si aprovechamos las sinergias que ambas estrategias nos ofrecen, potenciaremos la rentabilidad buscada. Estaremos incrementando el número de visitas a un sitio web y conseguiremos que estos usuarios y otros nuevos procedentes de los Medios Sociales acudan a nuestro sitio, evangelizados y con predisposición a transformar su experiencia online en ventas. Así que si somos capaces de construir soluciones online integrales para nuestros clientes también estaremos dando pasos de gigante en nuestro camino hacia el Dorado. Nunca nadie conquistó el Everest sin un Sherpa a su lado.

Publicado en my columna de reflexi-on.es es septiembre.

viernes, 18 de marzo de 2011

OMEXPO: El sector, los banners, Gaby y twitter.

Un año más ha pasado el OMEXPO (antiguamente llamado OME) y me voy con la misma sensación de todos los años. La feria refleja un sector atomizado donde los “gurus” luchan por hacerse con un hueco para su “libro”. Siempre hay un tema nuevo de referencia (este año ha sido la afiliación y las apss) y el resto del tiempo nos lo pasamos paseándonos arriba y abajo y mirándonos el ombligo.

Por lo que se refiere al sector atomizado, creo que es un tema indiscutible que en el OME se ha visto reflejado en ministands puestos con lo justo y reducciones muy importantes de  espacio en la nave. Las grandes empresas dela industria de la publicidad y comunicación siguen siendo las grandes ausentes en esta feria, ¿tal vez porque no quieren potenciar un canal donde existe un mayor número de competidores y donde ejercen un control menor al de otros canales tradicionales?¿ o siguen pensando que Internet no es un canal suficientemente relevante? Sea por la razón que fuere, la realidad aunque sea triste es que los clientes no darán la credibilidad que esta feria se merece hasta que los “grandes” no decidan implicarse de verdad.

En cuanto al crecimiento abultado de “gurús” en la materia, y perdón por la expresión,  ya va resultando cansino. Muchos de los ponentes, salvando honrosas excepciones, se han limitado a hablar de su “libro” vendiendo la falsa imagen de Internet como fábrica de sueños: “con costes muy pequeños podrás conseguir grandes resultados”. Lo que me habría gustado escuchar es un análisis más reflexivo acerca de cuáles son las necesidades reales de los clientes, lo que le depara al sector o cuáles son esos riesgos de agotamiento del canal de los que nadie habla si sólo nos dedicamos a repetir o clonar lo que  ahora está funcionando.  Algo parecido nos pasó en 2001, ¿alguien lo recuerda? En definitiva, creo que faltó mucho análisis del sector; también poner encima de la mesa temas como la falta de recursos cualificados o la incipiente formación en el canal; la falta de conocimiento por parte de los clientes; un análisis real del grado de madurez del sector y los productos que podrían y deberían potenciarse en España… En resumen, en mi opinión, faltó reflexión real.

Mención aparte merece la falta de autocrítica y modestia. En este capítulo me gustaría transmitir mi apoyo total a Gaby Castellanos, no tanto porque esté en total acuerdo con ella o la imagen que trasmite sino porque me gustaría solidarizarme ante el ataque indiscriminado e injusto que creo que se ha hecho contra su persona, simplemente por abrir un melón y poner sobre la mesa un tema altamente comentado en corrillos, como es la utilidad real de los banners. El miércoles tras una entrevista que hicieron a Gaby en MD comenzó una conversación en twitter utilizando  el siguiente hashtag:  #elbannerhamuerto.  Ese día, en torno a él se creó  un debate muy interesante sobre la efectividad real de los banners en el que había partidarios y detractores como en todo debate. Esta misma conversación se llevó al día siguiente a una mesa redonda del OME. Aquí os dejo el video en cuestión http://t.co/dmrPGGz  #desmontandoagabi. Hasta aquí todo perfecto. El problema y lo que critico es lo que ocurrió a continuación. Paralelamente  se generó toda una campaña de desprestigio en torno a una persona que tan sólo puso voz a lo que muchos pensamos y es que la industria publicitaria ha instalado y protegido un sistema de publicidad en Internet que controlan y que les interesa pero que está muy lejos de ser el más rentable para los clientes.

En definitiva, creo que un año más hemos vuelto a dejar pasar una oportunidad buenísima de que el sector siguiera madurando y creciendo de forma más sólida y rápida.  A la vista está que seguimos prefiriendo hablar en términos de “sueños de optimismo digital” y no de bases consolidadas y objetivos  concretos sobre los que crecer. “Get the basics right” me decía un cliente. No nos vendría mal parar y coger impulso para poder seguir avanzando con sentido, que al fin y al cabo es lo que a todos los profesionales del sector nos interesa, ¿o no?.